Adiós al peso ideal

El título de este artículo no es casualidad. Y es que generalmente llamamos “peso ideal” a aquel peso al que queremos llegar por tema estético, o porque consideramos que es el que mejor condición física nos aportará.

Llevar una alimentación saludable es la manera de cuidar nuestro cuerpo e invertir en nuestra salud. Puesto que está demostrado que previene de enfermedades y nos da calidad de vida. Así, pues, en vez de hablar de un peso ideal, simplemente deberíamos referirnos a un abanico de pesos que nos permitan gozar de una salud y calidad de vida óptima.

Por eso, en el equipo de Mediterránea Fit preferimos no ponerle apellido al peso, puesto que en él influyen demasiados factores y no podríamos decidirnos solo por uno.

Lo que está claro es que el número de la báscula o del peso es un número que durante años ha sido sinónimo de evaluación del estado físico de las personas. ¿Pero… sabemos qué hay detrás de este número? 


¿Qué información me da la báscula?

El peso corporal saludable  no es un número concreto o estático que jamás varía. Es un rango de pesos, que tiene en cuenta también otros parámetros y que nos sitúan en un buen estado de salud.

Nuestro cuerpo está formado por huesos, agua, músculos, órganos, … y la suma de todos ellos es lo que vemos reflejado en el peso. Por lo tanto, este número por sí solo no nos aporta demasiada información y a menudo puede dar a confusión sobre lo que se define como peso saludable o peso no saludable.

Sin embargo, la realidad es diferente, ya que se han establecido socialmente los cánones de belleza o de salud en base a la forma física de nuestros cuerpos y al peso de éstos. Por lo que evaluamos incluso nosotros mismos nuestra salud tomando como orientación el número que marca nuestra báscula.

A veces,  nos imaginamos o tenemos en mente un peso al que nosotros mismos denominamos como ideal,  y nos frustramos si no conseguimos llegar a él. Muchas personas pueden sentirse presionadas a tener que alcanzar un peso “ideal” que quizás nunca puedan tener; debido a entre otras cosas, su propia constitución física, metabolismo o genética. Y esto, no debería ser motivo para no aceptar y querer nuestro cuerpo.

Para nosotros no existe el peso ideal, ni la forma física ideal o la altura ideal… Creemos que la salud va más allá de un número y que en todo caso, lo interesante es analizar segmentalmente dicho número. Es decir, controlar el porcentaje graso y la masa muscular de nuestro cuerpo. De hecho, la masa muscular pesa más que la masa grasa. Por lo que una vez más, dejamos atrás la teoría de que el peso lo es todo.

Tal y como hemos mencionado anteriormente, varios factores influyen en el peso y en la composición corporal de éste. Entre ellas encontramos la edad, así pues, nuestro cuerpo va cambiando para adaptarse a medida que avanza en el tiempo. Por lo que no solo no existe el peso ideal, si no que la composición de nuestro cuerpo, además no es estática.

Definir un  peso ideal y luchar por conseguirlo, puede ser motivo de frustración y afectar a todos los pilares de la salud: la salud emocional, física y social. Puede generar una mala relación con la comida, y ocasionar conductas insanas que no podemos pasar por alto.

No vamos a tratar en este artículo de los trastornos de conducta alimentaria (TCA), pero sí queremos hacer hincapié en la importancia que tiene saber qué creemos que es para nosotros el peso ideal, y reflexionar sobre él.


Más allá del peso ideal

Te proponemos que dediques un espacio de reflexión para responder estas preguntas y comprender que hay detrás de querer conseguir ese peso: 

1. ¿Para qué quieres lograr ese peso?

2. ¿Sientes que no llegar a ese peso te frustra?

3. ¿Estás sufriendo en el proceso de lograr tu peso objetivo?


A veces, tratar de alcanzar un peso ideal, aunque suponga un numero próximo al real, puede requerirnos un esfuerzo o un control excesivo sobre nuestra alimentación, y quizás nuestro cuerpo, esta diciéndonos algo.

Por eso, nos gustaría desterrar el término de Peso Ideal, porque como personas que somos, no existe ninguna “ideal” ni permanece como “ideal” eternamente.

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