Una alimentación saludable no debe ser agobiante

Una alimentación saludable no debe ser agobiante

Hoy es fácil tener acceso a contenidos de alimentación, nutrición y dietética. Alimentarnos (muy diferente a nutrirnos) es algo que hacemos a diario por lo que, es un tema de conversación que jamás queda obsoleto. Al contrario, parece que es un ámbito que para bien (y otras tantas para no tan bien) está cogiendo protagonismo en medios de comunicación, redes sociales e incluso en boca de influencers (personas socialmente influyentes).

La alimentación es compleja, y se refiere al conjunto de acciones voluntarias y conscientes que implican todo lo que nos lleva a ingerir un alimento (elección del alimento, la compra del alimento o ingrediente, la manera de prepararlo, dónde consumirlo, con quién…). Además, depende de factores geográficos, sociales, económicos, éticos, religiosos, condiciones de salud o preferencias personales entre otros.

Hay tanta información, que el filtro para determinar cuál es la información real verídica, científica y comprobada, es cada vez más difuso, y la línea entre información y desinformación cada día es más y más delgada. Pero, este tema, nos da para unas cuantas páginas, por lo que vamos a centrarnos en la cantidad de información que conocemos actualmente (retomaremos este otro tema pronto).

 

Tenemos tanta información a nuestro alcance…

De la noche a la mañana, empezamos a ser conscientes del impacto (tanto beneficioso como no) que los diferentes alimentos tienen sobre nuestra salud, y comprendemos o al menos escuchamos cómo afecta nuestra manera de alimentarnos a nuestra salud, economía o a la sostenibilidad del planeta.

Uno de nuestros pacientes (llamémosle Fernando) acudió a nosotras para trabajar la educación nutricional. Sí, sí, en este caso no buscaba una directa mejora de su composición corporal, rendimiento deportivo o tratar alguna patología, sino que su principal objetivo era aprender desde cero. Bien es cierto que los demás aspectos también mejoraron, como consecuencia de una base nutricional sólida.

 

En nuestra primera videoconsulta, Fernando nos comentó lo siguiente:

“Siento que sé demasiado sobre nutrición y creo que toda esta información me está agobiando. Tengo una base sobre cómo interpretar el etiquetado de los alimentos, pero esto me hace evitar cualquier alimento que tenga más de 3 ingredientes. Descarto aquellos que incluyan grasas, azúcares… o cualquier producto que no tenga una valoración verde o como mucho amarilla en nutriscore. He investigado sobre cuál es el mejor número de comidas diarias y ahora únicamente hago 2, pero no lo llevo muy bien porque esto me crea agobios.

He probado estrategias como el ayuno intermitente, leí que era muy bueno, pero pasaba mucho hambre y cuando llegaba la hora de comer comía cualquier cosa, lo que me agobiaba porque sentía que consumía alimentos que no eran saludables para mi dieta. Puse también en práctica el batchcooking (cocinar 1 día a la semana la comida para toda la semana), se supone que es la mejor manera de organizarse, pero la verdad es que ver el desastre de cocina y todo lo que tenía que limpiar me estresaba muchísimo.”

 

Bien, en la persona de Fernando, se suman muchas de las experiencias que nos contáis a menudo en las videoconsultas. Si te has identificado con alguna de las situaciones o con alguna otra relacionada con ellas, te animamos a que continúes leyendo.

 

¿Nos estamos olvidando de esta característica de la alimentación?

Una de los aspectos más importantes de la alimentación es la parte holística. Alimentarnos; es disfrutar, es nutrir nuestro cuerpo, es dotar de alimentos beneficiosos a nuestra mente. Alimentarnos; es mucho más que elegir entre saludable y no saludable, entre comer 3 o 5 veces, entre elegir productos “eco” o no, entre desayunar o no desayunar, entre cocinar cada día o hacerlo de golpe un día a la semana… Comer y alimentarnos, es mucho más.

Sí, los que nos conocéis, sabéis que apostamos por alimentos de calidad y nutritivos para formar la base de nuestra alimentación. Apostamos también, en la medida de lo posible por consumir productos locales y de temporada. Pero, defendemos, la alimentación integrativa, una alimentación que nos permita disfrutar siendo conscientes mientras nos alimentamos, de sabores, texturas, olores, técnicas de cocina, charlas en la mesa, decoraciones de platos, y mucho más.

 

¿Y tú? ¿Te has parado a pensar si realmente eres consciente de tu alimentación? ¿O, por el contrario, te estás dejando llevar por la información que llega a ti diariamente sin aplicar filtros acordes a tus hábitos, gustos o necesidades?

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