¿Cómo afecta nuestra alimentación a la piel?

¿Cómo afecta nuestra alimentación a la piel?

La clave para tener una piel radiante y saludable, y poder retrasar al máximo posible los signos del envejecimiento, no solo está en la genética y en el uso de cremas cosméticas. También es importante cuidar la piel desde dentro mediante la dieta, incluyendo diariamente una serie de alimentos que contienen nutrientes esenciales que directamente benefician nuestra piel y la protegen de agresiones externas, como el frío o la exposición a la luz solar.

 

Para potenciar el efecto de la dieta sobre la piel, aconsejamos mantenerse siempre bien hidratados, bebiendo la cantidad suficiente de agua para que el organismo esté hidratado y pueda eliminar fácilmente las toxinas. Es muy importante dormir el número de horas recomendado, realizar ejercicio físico de forma regular y, además, seguir una dieta equilibrada en la que no pueden faltar los alimentos que te proponemos a continuación, ya que están llenos de sustancias y vitaminas que nutren y cuidan la piel desde el interior.

 

 

Los alimentos clave para mimar tu piel

 

1. Frutas cítricas

En el grupo de los cítricos encontramos el limón, la naranja, la mandarina, lima, kiwi, pomelo… Todos estos son muy ricos en vitamina C. Esta vitamina está considerada un potente antioxidante que interviene en la formación de colágeno, es decir, una proteína necesaria para que la piel conserve su firmeza y elasticidad. También son fuente de vitamina C verduras tales como los pimientos o la col.

Para que las frutas no pierdan la vitamina C, se recomienda mantenerlos en un lugar fresco y no pelarlos hasta que se vayan a consumir. En el caso de las verduras, para mantener esa vitamina, es mejor comerlas crudas o cocinadas al vapor. 

 

2. La zanahoria

Hay que destacar que las zanahorias son la principal fuente de betacarotenos en nuestra dieta. Estos forman parte en la formación de la vitamina A, que contribuye a reducir la flacidez y las arrugas. Se recomienda consumir zanahoria antes de exponerse al sol, debido a que tiene propiedades fotoprotectoras y para así conseguir un bronceado más uniforme y duradero. Esto no significa que por comer muchas zanahorias no tengamos que usar en ningún momento la crema solar protectora. Las zanahorias nos dan un plus en protección contra los rayos del sol pero la crema solar es indispensable.  

Otras fuentes de betacarotenos en la dieta son las verduras y frutas de color amarillo intenso o naranja, tales como la calabaza, el melocotón, mango… Y, como en el caso de las frutas cítricas, hay que mantenerlas frescas y no pelarlas hasta el momento de consumirlas. 

 

3. Tomates

El tomate es el alimento con mayor concentración de licopeno, sobre todo si hablamos de los tomates maduros. El licopeno, gracias a su poder antioxidante, protege a las células frente a los daños producidos por la acción de los llamados radicales libres, y también ejerce una acción preventiva contra el desarrollo de ciertas patología.

Hay que destacar que el licopeno se asimila mejor cuando los tomates se consumen cocinados, tanto al horno como si hacemos tomate frito.

 

4. Frutos rojos

Fresas, frambuesas, moras, arándanos… Debido a que los frutos rojos contienen vitamina C y flavonoides, están repletos de propiedades antioxidantes, que evitan la destrucción celular y el envejecimiento prematuro. 

Los frutos rojos son muy propensos a estropearse rápido, por lo que hay que protegerlos de la luz y el calor cuando antes, y es recomendable lavarlas enteras en agua fría y trocearlas justo antes de consumirlos. 

 

5. Aceite de oliva y verduras de hoja verde

Tanto el aceite de oliva como las acelgas, espinacas, escarola…, son una fuente muy rica de vitamina E,  y gracias a su contenido, protegen a las células frente al estrés oxidativo.

Pero, para aprovechar al máximo las propiedades de la vitamina E, lo mejor para cocinar las verduras suele ser cocerlas usando poca agua y durante el menor tiempo posible, sino, la vitamina E se queda en el agua de cocción y no en las verduras. 

 

6. Frutos secos

Nueces, pistachos, almendras, avellanas…, y todos los que nos gusten. Al igual que el aceite de oliva y las verduras de hoja verde, también contienen vitamina E y reducen la oxidación celular. 

Los frutos secos dan mucho juego, y se pueden incluir al gusto en guisos o en las ensaladas.

 

7. Carne y huevos

Tanto la carne como los huevos nos aportan proteína de alta calidad, que ayudan a frenar la pérdida de tono muscular y por lo tanto, contribuyen a formar una piel más tersa y firme. Estos alimentos son ricos en vitamina B6 y selenio, que evita que la piel envejezca prematuramente y previene algunas alteraciones más comunes, como las manchas o falta de elasticidad.

Para el consumo de carnes, lo ideal es consumirlas asadas o a la plancha, para que así, conserven todos los nutrientes.

 

Una de las dietas que incluye todo los alimentos mencionados arriba, es la Dieta Mediterránea. Esta dieta es muy completa, incluye principalmente vegetales, frutos secos, aceite de oliva, legumbres, frutas… Y optando por ella, tendrás asegurados todos los alimentos que hemos ido explicando en este artículo.

 

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