«Corto, largo y medio plazo» – Reflexión

«Corto, largo y medio plazo» – Reflexión

Corto plazo podría ser unos cuantos meses, medio plazo entre 12 y 48, largo plazo más de 48 meses.

La salud es un asunto de largo plazo, a largo plazo nadie hace lo que no le gusta, a corto, muchas veces, tampoco.

Colaborador mediterránea fit

Casi nadie quiere vivir muchos años, al menos sobre el papel, si no es con buena salud.

A la pregunta “¿Cuántos años quieres vivir?” una respuesta podría ser: “Depende de si es para llegar como Manolito (que es un roble centenario) hasta los 100; o si es para vivir como Pepito (que pasó mustio toda la vida y tuvo un final ingrato) mejor morir antes”.

Cada uno se tiene que hacer cargo de su salud de forma que pueda vivir muchos años en buenas condiciones físicas y mentales.

Para cuidarnos a largo plazo, es imprescindible que lo hagamos de forma que no solo nos resulte tolerable, sino que además nos guste, en caso contrario no duraremos mucho tiempo por el buen camino – a largo plazo nadie hace lo que no le gusta si tiene una mínima libertad de elección – y volveremos a prácticas y hábitos perjudiciales para nuestra salud.

Tenemos que alimentarnos con productos saludables, de forma equilibrada, en cantidad y variedad adecuadas, pero sobre todo de forma que nos guste.

Lo mismo se puede decir del ejercicio, tiene que ser adecuado para nuestro objetivo, pero nos tiene que gustar, de no ser así volveremos a rutinas perjudiciales que nos dañan sin molestarnos e incluso nos gustan, como una tarde frente a la televisión u otra pantalla.

Las cuestiones de largo plazo, la salud en concreto, hay que cuidarlas día a día, no sirve ocuparse un rato de “Pascuas a Ramos” o pegarse una panzada en vacaciones y pensar que eso será suficiente, el cuidado/trabajo continuo – aunque no es garantía de buena salud – es el mejor camino.

Te puedes poner a régimen y comer poco – o tomar cosas que normalmente no tomarías porque no te gustan lo suficiente o porque hay otras que te gustan más – y quizá, con un gran esfuerzo de voluntad, seas capaz de seguirlo, pero es una situación insostenible a largo plazo. Cuando has conseguido resultados vuelves a los hábitos anteriores y enseguida recuperas todo lo perdido y algo de propina, el famoso efecto yo-yo de algunas dietas.

Lo mismo pasa con el ejercicio, tomas la decisión de hacer “algo” pero si no te gusta al poco tiempo lo dejas arrinconado, las bicicletas estáticas y las máquinas de remo domésticas saben mucho del asunto.

Resulta obvio pensar “ya estoy haciendo lo que me gusta y así me luce al pelo”, es cierto, hay que encontrar otras cosas, que nos gusten, o hacer las que estamos haciendo en la actualidad de una manera que no nos perjudique y, además, nos beneficie.

Tenemos que cambiar nuestros hábitos actuales, son los que nos están perjudicando, sustituirlos por otros que nos beneficien, pero además nos tienen que gustar para ser sostenibles.

Artículo enviado por Rafa García Bango. Los artículos incluidos en esta sección, son Reflexiones de particularesMediterránea Fit, no se hace responsable de su contenido.

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