«Crítica, crítica constructiva y autocrítica»

«Crítica, crítica constructiva y autocrítica»

Parece ser que la palabra crítica, viene derivada de la palabra “criterio”, que tiene por objeto la verdad, y que debe expresarse como opinión formada, razonada y analítica. Y… ¡qué definición más alejada de la verdad! Además, con mucha frecuencia utilizamos otra interpretación de esta palabra.

En lo que refiere a nuestro cuerpo o apariencia física, la crítica, no acostumbra a ser buena compañera.

Todos nosotros somos sujetos susceptibles de criticar o ser criticados, algunos con más tendencia que otros, ya que opinamos que es un derecho universal el de opinar sobre cualquier cosa que nos rodee.  Si eres el emisor de una “crítica”, recuerda que si decides hacerla, debes ser alguien con criterio, formación, y que la expresarás de forma razonada buscando la verdad, y  que tan importante como el contenido es la forma o expresión y desde luego que no la manifiestes salvo que te sea demandada. Este último punto no suele cumplirse, ya que como comentaba parece que no sólo todas las personas pueden emitir críticas, si no que se ve como un derecho fundamental. Ni siquiera en la llamada crítica constructiva, que se caracteriza por venir acompañado de una propuesta.

Y tampoco la autocrítica, ya que para formar una opinión sobre nosotros mismos nos solemos convertir en perfeccionistas, y  solemos tender a compararnos con ejemplos de «perfección» que convertimos en objetivos. Y parece que buscamos ser perfectos sea cual sea el tema de debate.

Reflexionando sobre este tema, he pensado que el valor de una crítica se lo da el sujeto que lo escucha en función del valor o poder que para él o ella representa quien lo dice,  y  que principalmente somos nosotros los que debemos mejorar nuestra opinión sobre nosotros mismos, aceptándonos sin tener la necesidad de ser bellos, ultra-eficaces o hermosos todo el tiempo.

A todo el mundo le gusta que lo acepten tal y como es, y eso debe ir de la mano del respeto hacia uno mismo.   Cuida los comentarios que realizas sobre ti mismo y sobre tu cuerpo, tanto aquellos que oigas o los que tú mismo digas, porque no te benefician. Sé amable, flexible y respetuoso contigo mismo, a pesar de querer avanzar en diferentes aspectos, ya que una cosa, no quita la otra. 

Respétate mientras trabajas por ser la persona que quieras ser. Recuerda lo positivo, agradece lo que te hace ser la persona que eres y trabaja en el cambio desde un punto de vista respetuoso contigo mismo.

 

Artículo enviado por Colaboradora. Los artículos incluidos en esta sección, son Reflexiones de particularesMediterránea Fit, no se hace responsable de su contenido.

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