«Elogio de la moderación»

Reflexión sobre el elogio de la moderación.

Empecé a ir al gimnasio de forma regular con algo menos de 40 años. Había engordado, me sentía físicamente débil y tenía bastantes dolores de espalda.

No tenía ningún objetivo concreto en la cabeza, pero a medida que incrementé el tiempo que dedicaba a trotar pensé que podía correr un maratón. En efecto, así fue, corrí 4 y muchos medios durante los años siguientes.

Ahora, han pasado más de 20 años, tengo un recuerdo agridulce puesto que ya no puedo correr y añoro la sensación que tenía después de un entrenamiento largo y/o exigente, por ejemplo, los días dedicados a hacer series, me sentía muy bien.

Entrenar de manera regular el fondo me cambió los hábitos de vida. Tuve cambios muy positivos como entender el significado de la disciplina deportiva, el disfrutar del tiempo de entrenamiento, sentirme con energía. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y en mi caso supuso también una importante carga a nivel física y mental. Salía menos con mis amistades, me acostaba temprano ya que solía salir a primera hora de la mañana, alrededor de las 06:00, excepto los fines de semana, a eso de las 09:00. Muchas de las exigencias (autoimpuestas) dejaron en un segundo o tercer plano mi vida social y aspectos de mi salud.

Convertí un medio para adquirir hábitos saludables (trotar para adelgazar y estar en forma) en un fin, una única motivación cuando me despertaba. Lo pasé muy bien, por supuesto, pero a día de hoy creo que podría haberlo enfocado de diferente manera. No cuidé todos los aspectos de mi salud y sé que tampoco lo hice bien con mi manera de comer. Supongo que son aspectos en los que te fijas con el tiempo y con una perspectiva más amplia.

En otras palabras: haz ejercicio, por supuesto, pero siempre con cabeza. Mi consejo: disfruta de lo que haces y haz que sea parte de tu día a día, claro, pero no lo conviertas en tu único motor para pasar los días. En cuanto a la alimentación, me hubiera gustado tener la información que tengo hoy en día, incluso haber contado con profesionales de la salud que me orientaran (Dietistas Nutricionistas). Creo que la clave está en consumir alimentos de calidad con la mayor frecuencia posible, y en eso, la Dieta Mediterránea da en el clavo.

Artículo enviado por Rafa García Bango. Los artículos incluidos en esta sección, son Reflexiones de particularesMediterránea Fit, no se hace responsable de su contenido.

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