Engordar en verano: ¿es normal?

En el caso de hoy, nos gustaría compartir contigo una de las consultas que nos llegó al equipo de nutricionistas de Mediterránea Fit recientemente, a través de nuestra Comunidad en Facebook. En las próximas líneas queremos dar respuesta a dicha duda y tratar un tema que nos rodea en estas fechas, con las últimas semanas de verano a la vista.

Durante la época estival aprovechamos para relajarnos, disfrutar de la compañía, dedicarnos tiempo a nosotros mismos e intentar recargar las pilas para el nuevo curso que comienza. Generalmente, en estas fechas disponemos de más tiempo libre, que intentamos exprimir realizando las actividades que más nos gustan.

Además, durante estas semanas, dejamos atrás agobios y preocupaciones que nos rondan la cabeza durante el resto del año. A menudo, sentimos que damos al botón de PAUSA y recobramos el mando de lo que ocurre en nuestros días, sin caer en la rutina diaria del resto del año. Podríamos decir que todo esto se traduce en una organización del día que se basa en el propio día y las sensaciones que tenemos ese mismo día: “hoy me apetece dar un paseo por la mañana” “mañana iré pronto a la playa acompañada de un buen libro” “hoy me apetece sentarme en una terraza y tomarme un aperitivo” … Vivimos el día a día, sin la necesidad de andar pendientes del reloj a todas horas.

En lo que respecta a la alimentación, es cierto que, en épocas de calor, es normal sentir menos apetito en las comidas principales. No obstante, también es más frecuente comer fuera de casa dado el buen tiempo que acompaña. Sin embargo, entra dentro de la normalidad que nuestro peso varíe algo desde el comienzo al final del verano, como es en el caso de la consulta de hoy. Incluso nuestro cuerpo puede verse diferente. Antes de nada, nos gustaría recalcar que el peso corporal, por sí solo no es indicador de buena o mala salud, ya que está compuesto por las diferentes masas que completan nuestro cuerpo; así como la masa ósea, grasa, muscular, el agua corporal… Así que, es un parámetro más que podemos tener en cuenta siempre que lo combinemos con otros como: la energía, vitalidad, estado de ánimo, salud física, salud emocional, relaciones interpersonales, relación con nuestro cuerpo y la alimentación, nivel de actividad física… etc. Además, cabe remarcar que nuestro peso corporal varía según la hora y fluctúa durante la semana. A esto hay que añadirle también, la ciclicidad hormonal de la mujer, que afecta directamente a la composición corporal durante los ciclos menstruales o en la posterior llegada de la menopausia.

 

El equipo de nutricionistas de Mediterránea Fit queremos dejarte unas claves para disfrutar los períodos vacacionales, cuidando todas las vertientes de nuestra salud:

  1. Deja atrás la mochila de agobios y preocupaciones. Tómate este tiempo para reflexionar sobre tus prioridades y valorar si lo que te ronda la cabeza merece un hueco en tus agobios o no.
  2. Elige alimentos de calidad y busca la flexibilidad en tu día a día. Basa tu alimentación en productos de calidad, a poder ser de temporada y locales. Disfruta también de los alimentos que habitualmente no consumes, siendo consciente y prestando atención a los nuevos sabores, texturas y sensaciones.
  3. Escucha a tu cuerpo. ¿Sientes hambre? Opta por alimentos de calidad. ¿Te apetece de manera ocasional algo “no saludable”? No te reprimas, disfrútalo, saboréalo, pero tómate tu tiempo. Antes de realizar una elección mejorable, piensa si realmente tienes hambre, o es otra emoción o situación como el aburrimiento, la inquietud o el nerviosismo. Simplemente párate a pensar qué es lo que te está pasando.
  4. Descansa tanto el cuerpo, como la mente. Tómate un respiro si es necesario, acuéstate pronto los días que necesites recuperar energía, lee, escribe, medita o reflexiona. Aprovecha estos días para encontrar en qué momento personal te encuentras y cuáles son tus motivaciones, objetivos y metas.
  5. Mímate de todas las maneras que quieras. Disfruta de esos momentos para ti. Puedes mimarte escuchando música tumbada, o cocinando tu plato favorito, o cuidando tu piel después de un día de playa o piscina… existen infinidad de maneras para dedicarle un ratito a tu autocuidado.
  6. No te anticipes a la vuelta al curso. Respeta tus vacaciones como un cargador de energía y de conexión contigo misma. Lo que venga, vendrá, no te preocupes por algo que aún no ha pasado y que nos sabes a ciencia cierta si ocurrirá o no.

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