5 Errores comunes al intentar adelgazar

El equipo de Dietistas Nutricionistas de Mediterránea Fit hemos recogido los errores más comunes que hemos detectado en nuestros pacientes al intentar adelgazar. Comprobamos que son situaciones cotidianas por lo que con su permiso y de forma completamente anónima queremos compartir con vosotr@s ejemplos con los que sin duda te habrás sentido identificado en algún momento para así hacer frente a una estrategia de pérdida de peso de manera saludable.


5 ERRORES COMUNES EN LA PÉRDIDA DE PESO

1. FALTA DE INICIATIVA PROPIA

“Las últimas analíticas de María Isabel reflejan ciertos parámetros lipolíticos elevados que debería controlar tanto mediante la alimentación como con la práctica de ejercicio físico. Su pareja está preocupada por ella y le ha convencido de que tiene que comenzar una pauta dietética para revertir las analíticas”.

Lo ponemos con razón en primera posición ya que comenzar cualquier cambio en nuestras vidas presionado por terceras personas está destinado al fracaso. Es posible que, en un primer momento, decidas aceptar y comenzar ese cambio por contentar a otras personas. Pero, difícilmente vas a lograr adherencia a una pauta cuando no has sido tú el responsable concienciado de querer realizar dicha estrategia.


2. NO TOMAR LAS RIENDAS DEL PROCESO

“Jorge tiene la pauta dietética que debe seguir en la nevera, pero él no ha tenido nada que ver en su elaboración. Ni si quiera se ha tenido en cuenta su nivel de actividad física u objetivos”.

Para que un plan estratégico funcione, el primer paso debe salir de uno mismo. Además, es importante ser partícipe de todo el proceso, tomando decisiones conjuntas con los profesionales de la nutrición en todo momento.

Planes nutricionales como el de Jorge, no toman en cuenta aspecto importantes de su vida a los que se les puede añadir infinidad de pilares que colaborarán en la adherencia que Jorge tenga por el plan elaborado entre él y la persona especialista en salud.


3. NO ENTENDER EL MOTIVO DE LAS DIFERENTES PAUTAS

“A Marta se le ha asignado una pauta dietética bastante cuadriculada e imagina que es una pauta bien elaborada, pero, no entiende por qué le han cambiado unos alimentos por otros o por qué es mejor distribuir de esa manera sus comidas”.

Desde pequeños nos ordenan realizar cosas de las que desconocemos el motivo. A medida que desarrollamos nuestro uso de razón, comenzamos a preguntarnos el por qué de las cosas. Eso, nos ayuda a entender la lógica y motivo que tiene realizar ciertas cosas, así como evaluar los beneficios que tiene llevar a cabo ciertos actos y los posibles efectos adversos que tiene dejar de lado otros.

En la nutrición y la salud ocurre lo mismo, de nada sirve una pauta dietética sin previa explicación. De nada sirve imponer ciertas actitudes, si no se comprende el motivo por el cual se ha “recetado”.


4. DESEQUILIBRIO ENTRE PLACER Y ESTRATEGIAS PARA CONSEGUIR NUESTROS OBJETIVOS

Juan acude motivado a la consulta de su Dietista Nutricionista, tiene muchas ganas de comenzar a realizar cambios. La nutricionista le plantea un par de cambios para comenzar la estrategia y cumplir su objetivo de manera saludable. A lo que Juan responde:

– Quítame lo que quieras, pero la leche con cacao y galletas por la noche NO, por favor.

Tras otras propuestas por parte de la nutricionista para mejorar su dieta, vuelve a decir:

– Lo que quieras, menos ponerme a cocinar por la noche, llego cansadísimo y lo que me apetece es algo sencillo: embutido o comida a domicilio

Comer es un placer, y disfrutar de la comida es uno de los mayores placeres que existen en el mundo. Por supuesto, una alimentación saludable no tiene por qué ser (aunque así se haya pensado mucho tiempo) aburrida o insípida.

Sin embargo, debemos ser realistas y entender que por muy motivados que nos sintamos, es necesario mirar desde fuera y ponernos las gafas realistas para ver cuánto de implicados estamos con el objetivo que queremos lograr.

En resumen, tenemos que encontrar un equilibrio entre lo que nos encanta y lo que va a hacer que consigamos nuestros objetivos de manera saludable, exitosa y permanente en el tiempo.


5. ESTANCARNOS EN UN TIPO DE ESTRATEGIA INEFICAZ

“Ana hace la dieta de la (elegir una fruta exótica) un mes antes de sus vacaciones de verano. Siempre le ha ido genial y por eso año tras año se emplea concienzudamente en cumplir las exigencias de dicha dieta”.

Seguro que has escuchado en más de una ocasión dietas que tienen como nombre, un único alimento, macronutriente o apellido anglosajón extraño. Tan frecuentes como estas dietas que aparecen de la noche a la mañana y se viralizan a la velocidad de la luz, son las personas que han intentado seguirlas.

Siguiendo con el caso de Ana, si tan bien le va con esa dieta ¿por qué tiene que repetirla año tras año? En Mediterránea Fit entendemos como dieta exitosa (entiéndase como hábito de alimentación, y no como restricción calórica) aquella compuesta por alimentos de calidad (base vegetal y aporte proteico y lipídico de calidad), saludables, nutritivos, alejada de alimentos superfluos que se mantiene en el tiempo para convertirse en un hábito y que está diseñada por profesionales de la salud del campo de la Nutrición.

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