Por qué queremos y debemos saber de nutrición

Por qué queremos y debemos saber de nutrición

Muchas veces hemos oído, que somos lo que comemos y que por la boca entra  la salud  y la enfermedad. Y todos sabemos en realidad que una piez a fruta (normalmente simbolizada por una manzana) es mejor opción que una bolsa de patatas fritas, pero … ¿Por qué?

Una buena nutrición es muy importante para llevar un estilo de vida saludable y feliz. Tener una dieta basada en alimentos de calidad, no solo reduce el riesgo de contraer enfermedades crónicas, sino que también puede ayudarnos a sentirnos mejor, mejorar la calidad de nuestro sueño, sentirnos con más energía, estar más ágiles, … entre otros muchos beneficios. Pero, para poder llevar a cabo una buena nutrición, primero debemos saber qué es una buena nutrición, en qué consiste, cómo nos afecta comer de una u otra manera, y  para ello es indispensable una buena educación nutricional.

Pueden decirnos, recomendarnos o aconsejarnos adoptar diferentes medidas en torno a la alimentación. Pero, si no conocemos el por qué de llevarlas a cabo, difícilmente las pondremos en marcha o las mantendremos en el tiempo. Y en realidad, es completamente normal. Si nos dicen que a partir de ahora dejemos de utilizar el teléfono dos horas antes de acostarnos o que consumamos un cítrico el día que comamos legumbres, sin ningún tipo de explicación… Ya lo siento, pero, no creo que lo lleve a cabo.

En cambio, si nos explican que la exposición a luz denominada «luz azul» que emiten dispositivos con pantallas como el teléfono móvil, las tablets, los ordenadores o la televisión, alteran nuestro patrón biológico del sueño… O que al combinar las legumbres con un cítrico, asimilamos mejor el hierro disponible… la cosa cambia. Hay un motivo y además, es beneficioso para mi salud.

Por lo tanto, si conoces el por qué y en qué se basa una buena nutrición y alimentación, es más probable que actúes en consecuencia y vayas modificando tus propias decisiones en cuanto a la compra de alimentos y su alimentación.

El equipo de nutricionistas de Mediterránea Fit queremos darte 8 pautas para ayudarte a concienciarte y cambiar algunos hábitos, desde el punto de vista nutricional. Aunque debemos recordar, que la alimentación es junto con el descanso óptimo y la práctica de ejercicio físico, pilares básicos para conseguir una buena salud (tanto física, emocional, como social).

1. Enfócate en los alimentos saludables que te benefician a tu cuerpo y mente. Más que en aquellos que debes limitar. Ver las cosas desde un punto de vista positivo, ayuda. Cuánto más alimentos de calidad consumamos, menos espacio dejaremos a los que no nos interesan desde un punto de vista nutricional.

2. Piensa en color. Come variado, los colores de la comida muchas veces representan algunas vitaminas y nutrientes que las contienen. No hace falta que las conozcas todas, tampoco tienes que lograr un plato estilo arcoiris en cada comida. Simplemente, intenta variar en vegetales.

3. Prioriza los granos integrales y sus derivados (pasta, pan…) ya que tienen un aporte de fibra saludable interesante y mayor concentración de vitaminas y minerales. No obstante, recuerda que la alimentación debe basarse en vegetales como verduras, hortalizas y fruta. Por lo que, simples cambios como la presencia que tienen en nuestros platos pueden marcar la diferencia. Para ello, asegúrate de preparar platos ricos en vegetales (ensalada rica en vegetales con algo de pasta) en vez de acompañar con vegetales preparaciones ricas en carbohidratos (plato de pasta con un poco de lechuga y medio tomate).

4. En cuanto a las grasas, recuerda que también  hay mucha variedad de «grasas buenas» y grasas no saludables. Para descubrir de qué grasa se trata, simplemente, debemos atender al alimento en el que se encuentra. Si hablamos de aun alimento de calidad, fresco, y sin procesar o con un procesamiento mínimo (procesados saludables), las grasas que nos encontremos, serán también de calidad. Por el contrario, es casi seguro, que las grasas que nos encontremos en productos ultraprocesados sean de baja calidad.

5. Los alimentos procesados son alimentos que han pasado por múltiples procesos para hacerlos consumibles, transportables y/o tener una vida útil más larga y evitar su deterioro. No descartamos todos los procesados, ya que según cuáles hayan sido esos procedimientos que hayan aplicado a los alimentos, estaremos ante procesados más, o menos saludables. Entre los procesados saludables encontramos conservas interesantes como las legumbres embotadas (debemos fijarnos en el contenido de sal en la etiqueta de ingredientes – no debe sobrepasar 1gr/100). También nos encontramos con el aceite de oliva virgen extra, extraído de una materia prima (olivas) y prensado, entre otros procesamientos mínimos.

6. La calidad importa y la cantidad también. Una buena estrategia para ser conscientes de la cantidad que comemos es servirnos en un plato todo lo que vayamos a consumir. De esta manera, evitamos perder la cuenta de la cantidad que hemos ingerido. Al igual que existen ultraprocesados bajos en kilocalorías (llenos de ingredientes y aditivos insanos), también disponemos de alimentos de calidad con alta carga energética. Su densidad energética, no los convierte en insanos o poco saludables, pero, tampoco quiere decir que debamos consumirlo sin límite.

7. No hay mejor manera de mantenerse hidratado que bebiendo suficiente agua. Recuerda que a veces confundimos la sensación de sed con la de hambre.  Para cuando salimos a tomar algo, también, tenemos opciones saludables y ricas.

8. Haz una visión general de tus hábitos. Es importante saber cómo comemos de forma general, cómo distribuimos en nuestro menú semanal, las cantidades de verduras, legumbres, huevos, carnes pescados etc. Qué porcentaje representan aquellos alimentos que nos benefician sobre los alimentos de los que no se aconseja abusar o cuyo consumo es ocasional. Además, presta atención a los demás pilares que comentábamos al principio. Juntos forman el tándem perfecto para lograr un estilo de vida saludable en todos los aspectos (físico, emocional y social).

 

 

Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Su privacidad es importante para nosotros. Esta web utiliza cookies para mejorar los servicios que ofrecemos.    Ver Política de cookies