Relación entre la obesidad y el Covid-19

A pesar de que las personas en edad avanzada son el colectivo más perjudicado en la pandemia del Covid-19, nuevos estudios muestran que la obesidad juega un papel importante en el riesgo aumentado de padecer Covid-19.

 

Obesidad y Covid-19: Riesgo elevado y peores diagnósticos 

Además, diferentes patologías como la diabetes mellitus 2, la hipertensión o las patologías cardiovasculares con un punto en común como la manifestación de obesidad, se han relacionado también con un riesgo más elevado de padecer Covid-19.

La obesidad es una enfermedad crónica no transmisible a la que en muchos aspectos se le ha restado importancia patológica. Sin embargo, con estos nuevos datos recogidos los últimos meses y su posible relación con el Covid-19 ha cobrado la magnitud que realmente esta patología tiene.

No hablamos de la obesidad como un juicio del cuerpo de una persona, si no como un estado crónico y pro-inflamatorio que se ha relacionado con una composición corporal de masa grasa elevada y perjudicial para la salud. Así mismo, la obesidad está relacionada con el desarrollo de diversas patologías que se recogen bajo el nombre “comorbilidades” y entre las que encontramos enfermedades como: la diabetes mellitus tipo 2, el síndrome de apnea obstructiva del sueño, la hipertensión arterial o algunos tipos de neoplasias (endometrio, mama, hígado). También se relaciona con la dislipemia, el reflujo gastroesofágico, hígado graso, síndrome de ovarios poliquísticos, entre otras.

Teniendo en cuenta que la obesidad se trata de otra pandemia a nivel mundial y que actualmente coexiste con la pandemia del coronavirus, es necesario remarcar la importancia que tiene la prevención o tratamiento de la obesidad para lograr una buena salud mediante un estilo de vida saludable.

¿Qué aspectos de la salud debemos cuidar?

Los tres pilares fundamentales para obtener una buena salud son: la alimentación (compuesta en su mayoría por alimentos de calidad y consciente), el descanso (higiene del sueño) y el ejercicio físico (especial énfasis en el ejercicio de fuerza). Si uno de ellos no es óptimo, la estructura tiende a desestabilizarse.

A continuación, te dejamos varios consejos que pensamos que pueden ser de tu utilidad:

* Los vegetales deben ocupar al menos la mitad del plato y cuántos más colores tengan, mejor. Combina vegetales cocinados y en versiones crudas para lograr un mayor aporte de vitaminas y minerales. Existen miles de opciones de incluir vegetales más allá de las ensaladas. Prueba con cremas, menestras, verduras a la plancha, al horno o cocidas.

* Presencia de alimentos proteicos de calidad: legumbres, derivados de la soja como el tofu, huevos, pescado o la carne. Lo recomendables es una proporción entre alimentos proteicos de origen animal y vegetal. Incluye legumbres o derivados 3-4 veces por semana.

* Consume grasas de calidad. Las grasas son necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo, pero no todas las grasas son iguales es por ello que para saber si estamos ante una grasa de calidad o no, debemos mirar el conjunto del alimento. Si se trata de un alimento fresco (huevo, pescados grasos, frutos secos, … ) o con un mínimo procesado (aceite de oliva virgen extra), estaremos ante unas grasas también de calidad. Por el contrario, si se trata de alimentos ultraprocesados es muy probable que sus grasas no sean de buena calidad.

* Intenta adelantar la cena y retrasar el desayuno. Recuerda mantener horarios lo más regulares posibles en tus comidas. Lo que comemos importa, y mucho, pero cuándo comemos, también influye.

* Acuéstate y despiértate a la misma hora e intenta mantener horarios regulares durante toda la semana, sin superar la hora-hora y media de diferencia entre los días dentro de la semana y los del fin de semana. Evita también la exposición a pantallas (teléfono móvil, televisión, Tablet, ordenador) 1 hora antes de acostarte y procura que la habitación esté en un ambiente relajado, alejado de ruidos, oscuro y con una temperatura fresca.

* Practica ejercicio físico con regularidad. Camina 30-40 minutos diarios y realiza ejercicio de fuerza 2-3 días por semana. Siempre bajo consejo o indicaciones de profesionales de este ámbito.

* Descansa, tómate un respiro y dedica tiempo a diario para el autocuidado. Un aspecto fundamental de la salud es el emocional y no debemos descuidarlo. Existen muchas maneras de dedicarnos un tiempo: leer antes de acostarnos, escuchar música, darnos una ducha, escribir, meditar, realizar ejercicios de estiramiento, hidratar el cuerpo con crema, dar un paseo, etc.

* Aprovecha los primeros rayos del sol del día y exponte a la luz solar unos 25 minutos al día. De esta manera tu cuerpo sintetizará vitamina D en cantidades necesarias para hacer frente a los procesos fisiológicos.

* No olvides seguir las pautas higiénicas establecidas por cada gobierno. Utiliza mascarilla, lávate las manos y mantén la distancia de seguridad.

¿En qué podemos ayudarte?

En las consultas de Mediterránea Fit damos mucha importancia a todos estos aspectos de la salud, así como a los gustos, horarios y hábitos de cada persona para así poder elaborar un plan nutricional que se adapte totalmente a tus necesidades. Si tienes interés en nuestros planes con Nutricionistas, escríbenos un correo a info@mediterraneafit.com y nos pondremos en contacto contigo para solucionarte cualquier duda que pueda surgirte. Si estás pensando en apuntarte al plan premium de Mediterránea Fit, facilítanos tu contacto y tendremos una primera charla donde nos conoceremos y veremos si podemos entre la nutricionista y tú, plantear la estrategia que mejor se adapte a ti sin ningún tipo de compromiso.

 

Bibliografía:

https://www.yalemedicine.org/stories/obesity-covid-19/

https://www.elsevier.es/es-revista-endocrinologia-diabetes-nutricion-13-avance-resumen-nutricion-clinica-tiempos-covid-19-S2530016420301051

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