Proteínas de origen vegetal y animal

Proteínas de origen vegetal y animal

Las proteínas son muros formados por diferentes ladrillos llamados aminoácidos y son las encargadas de diversas funciones indispensables en nuestro cuerpo (enzimáticas, hormonales, de transporte o estructurales entre otras).

Nuestro cuerpo puede sintetizar alguno de esos ladrillos (aminoácidos no esenciales) a partir de otros, pero hay otros tantos que no puede crear. Estos últimos son los llamados aminoácidos esenciales que debemos obtener mediante la dieta para obtener muros completos y de calidad.

La calidad de la proteína viene definida por un lado por la digestibilidad de ésta y por otro lado por el conjunto de aminoácidos que crean el muro.


Diferencia entre proteínas vegetales y animales

Los alimentos de origen animal disponen de todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita obtener mediante la dieta, es decir, tienen una proteína completa. En cambio, no todos los alimentos de origen vegetal tienen proteínas vegetales. Además, entre los alimentos de origen vegetal solo algunos disponen de proteínas completas. Las legumbres, por ejemplo, tienen una alta concentración de lisina y otros aminoácidos esenciales, pero tienen falta de otro ladrillo necesario llamado metionina. Los cereales y los frutos secos, en cambio, presentan una alta concentración del aminoácido esencial metionina, pero les falta lisina.


Obtener una proteína completa

La combinación de las legumbres y los cereales o frutos secos hace que obtengamos todos los aminoácidos necesarios mediante la dieta. No obstante, no es necesario que realicemos esa mezcla en el mismo plato (lentejas con arroz, por ejemplo) o si quiera en la misma comida. De hecho, simplemente basta con que durante el día se de el aporte de los diferentes aminoácidos esenciales (ladrillos) para que el cuerpo los asimile como una proteína completa (muro completo). Es decir, a nuestro organismo lo que le interesa es tener todos los ladrillos esenciales. No le importa si los ladrillos son de origen vegetal o animal. Cuando consigue los ladrillos necesarios él se encarga de montar los muros de proteínas.

Por otra parte, los alimentos proteicos de origen vegetal al tener una alta concentración de fibra (beneficiosa en muchos aspectos) puede presentar una digestibilidad menor que las de origen animal. Aun así, son proteínas de igual o mejor calidad que las que obtenemos de origen animal. Aunque es cierto que hay que regular la cantidad de producto vegetal (con una alimentación saludable no es común el déficit) y diferenciar cuáles son las proteínas de origen vegetal de mayor calidad como por ejemplo: los garbanzos o los pistachos.

En el caso de seguir una dieta omnívora en la que los alimentos son tanto de origen animal como vegetal, ambos orígenes deberían tener la misma presencia en cuanto a fuentes proteicas. Esto quiere decir que para cubrir las necesidades proteicas diarias deberíamos consumir en la misma proporción alimentos de origen animal y vegetal. A pesar de que en la teoría no parece difícil de lograr, la realidad demuestra que la gran mayoría de alimentos proteicos que consumimos son de origen animal.

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