Jaione Alvarez - Gestión Mediterránea Fit

Almuerzos escolares

Tengo dos hijos, que son dos terremotos de 10 y 12 años. Desde siempre les he animado a comer de todo,  porque pienso que es importarte enseñarles que una buena alimentación, junto con hábitos saludables, son la clave para sentirnos fuertes y con energía.

 

Aunque desde pequeños están acostumbrados a comer frutas, verduras y legumbres (y les encanta, por cierto), no puedo (ni quiero) obviar que sus compis del cole ejercen en ellos muchísima influencia y que si su amigo Carlos lleva al recreo galletas con forma de Velocirraptor… ellos también querrán probar esas galletas. O, que si en la fiesta de cumpleaños de su amiga Elena, hay bocadillos de nocilla, ellos querrán merendar algún día también ese bocadillo dulce tan rico.

 

Hace unos días, mi hija, me hizo el comentario de que tenía que llevarles algún tipo de regalo a sus amigos, porque gracias a ellos estaba comiendo en el almuerzo cosas ricas. Que a ellos, sus madres si que les daban galletas, bollos etc… todos los días, y no una pieza de fruta o frutos secos. Y eso con lo que les gusta la fruta a los míos.

 

¿Qué tenemos que hacer en estos casos? No creo que los ultraprocesados deban estar presentes a diario en la alimentación de los más pequeños, pero tampoco creo que sea viable eliminarlos de su vida, porque nos guste o no… están rodeados de ellos.  Creo que tengo que ayudarles a que en general, tomen buenas decisiones con respecto a su alimentación, pero de la misma forma también hay que respetar que no siempre elijan lo que para nosotros sería la mejor opción.

 

Artículo enviado por Colaboradora. Los artículos incluidos en esta sección, son Reflexiones de particularesMediterránea Fit, no se hace responsable de su contenido.

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